Antes de mecanizar la madera y convertirla en tarima, se realiza un control de humedad para asegurarse que la madera no ha absorbido ningún tipo de humedad durante su almacenaje. 

Dependiendo de la zona geográfica donde vaya a ser instalada la tarima, así como si su instalación sea para interior o exterior, cada madera deberá contener el % de humedad adecuado.

En España se aconsejan dos niveles de humedad, por un lado para zonas de interior el contenido de humedad aproximado debe estar entre un 7% y un 9% y para  zonas de litoral, islas  o zonas con un nivel de humedad relativa elevada lo adecuado sería entre un 9% y un 10,5%. No se debe iniciar la instalación hasta que la solera o base estén completamente secas.  Nunca instalar sin las ventanas colocadas, nunca instalar si se acaban de hacer aplicaciones en cemento o yeso que puedan impregnar de humedad el ambiente.

Una vez nivelada la superficie a instalar y comprobado que se encuentra completamente seca, procederemos a la instalación.

Tarimas Macizas para suelos de interior:

* Clavada por el machihembrado a los rastreles - Sistema tradicional de colocación.

* Pegada con cola de doble componente directamente a la solera.

* El mantenimiento de las tarimas macizas barnizadas no requiere de productos específicos, basta con pasar una mopa húmeda para que la madera recupere su lustro original. Sin embargo, las tarimas tratadas al aceite, precisan de un mantenimiento de una capa de aceite cada cierto tiempo. No obstante, hoy día ya se utilizan barnices con efecto aceite que no precisan de estos mantenimientos. Este tipo de tarima, al ser maciza, su durabilidad es larga en el tiempo ya que su Grosor permite bastantes acuchillados.

Tarimas Macizas para suelos de exterior:

* Sujeta con grapas de acero o plástico atornilladas a los rastreles  que previamente han sido pegados o atornillados al pavimento.

* El mantenimiento de las tarimas macizas para exterior es relativamente sencillo. Un par de capas de aceite de teca una o dos veces al año ( se puede encontrar en latas de 5 litros en grandes almacenes), es suficiente. Este tipo de tarima, al ser maciza, su durabilidad es larga en el tiempo ya que su Grosor permite bastantes acuchillados.

Tarimas Flotantes para suelos de interior:

*La tarima flotante es un tipo de pavimento que destaca sobre todo por su facilidad de instalación sobre pavimentos antiguos, siempre que estén bien nivelados, moquetas, cementos, antiguas tarimas. Su instalación es muy rápida, barata y limpia. La forma de anclaje puede ser mediante colas o bien sistema click. Se instala sobre un aislante que la protege de posibles humedades y permite un pisado suave, evitando además el crujido al andar sobre ella.

* Este tipo de suelo no requiere de ningún mantenimiento especifico, basta con pasar una mopa o trapo húmedo para que la tarima recupere su belleza. También se pueden utilizar limpiadores específicos para suelos de madera o bien ceras naturales. Este tipo de tarima, al ser su capa noble de unos 4mm de grosos, su durabilidad es inferior a las de las macizas, permitiendo entre 3 y 4 acuchillados con el paso del tiempo.

Suelos Laminados de interior:

* La tarima laminada, al igual que la tarima flotante, destaca por su facilidad de instalación sobre pavimentos antiguos, siempre que estén bien nivelados. Su instalación es muy rápida, barata y limpia. La forma de anclaje es mediante sistema click. Se instala sobre un aislante que la protege de posibles humedades y permite un pisado suave, evitando además el crujido al andar sobre ella.

* Este tipo de suelo no requiere de ningún mantenimiento especifico, basta con pasar una mopa o trapo húmedo para que la tarima recupere su belleza.